sábado, 12 de mayo de 2012

Hotel Atlantique de París...

Una lectora me pregunta sobre los hoteles de la capital francesa... yo no puedo dar mi opinión puesto que sólo he estado en el Atlantique de Paris del que di mi opinión brevemente en el post correspondiente. En este post paso a poneros unas fotos para que os hagáis una idea y luego pongo mi opinión:

La entrada a la habitación

Las escaleras... no tiene ascensor
La cama
Pequeña pero "full equipe" :)
El pequeño baño




La fachada

Detalle de la ducha y el lavabo

El Atlantique es un pequeño hotel que está bien situado. No es que esté céntrico pero la zona es muy tranquila, tiene una boca de metro a 3 minutos andando y la Torre Montparnasse (donde recomiendo cenar) a menos de 10 minutos. Mucha gente cuando va de turismo se preocupa de que el hotel esté en "el centro". A mi me da igual, conque la zona sea tranquila, nada peligrosa y tenga una boca de metro para desplazarme rápido, me llega. El Atlantique cumple perfectamente.

No tiene ascensor lo cual puede ser un problema para subir el equipaje pero vamos, no es para tanto... son dos pisos de hotel solamente.

La cama, creo que ya lo comenté, no era muy buena que se diga, bastante blando el colchón. El baño tampoco era una maravilla de amplitud y el acceso a la ducha estaba un poco dificultado por la posición del lavabo... pero tenía secador, tele, aire acondicionado, wifi gratuíta... no está nada mal para un dos estrellas ¿no?

Los desayunos, servidos en el pequeño comedor, son las típicas cosas que tomáis en casa normalmente: leche, cacao, zumos (no naturales), café, chocolate, croissants, pan, mermelada, mantequilla... no tenían huevos ni queso ni chorizo ni pan con tomate :)

Los recepcionistas eran muy amables, te atendían siempre con una sonrisa en la boca e intentaban entenderte y ayudarte, como el día que le intenté explicar a uno de ellos que a mi novia le dolía la barriga y que quería una manzanilla que, por cierto, no tenían... pero me dieron otra infusión y no me la cobró... ¿quién decía qué  los parisinos son antipáticos?, bueno, igual no eran parisinos :D

El hotel nos costó 343 € para dos personas por cuatro noches...  creo que no está nada mal de precio para París ¿verdad?... no se cuánto habrá subido la tarifa desde el 2008 que estuve yo.

En resumen, creo que es un hotel a tener en cuenta para gente con presupuesto limitado. Si lo que buscáis es un hotel para dormir, sólo para eso, y que esté bien comunicado creo que cumple perfectamente su función... salvo que seáis muy "repipis" con el tema del colchón. 
Si me dicen de volver a París no me importaría en absoluto volver a alojarme en el Atlantique... no puedo decir lo mismo de los "2 estrellas" en los que estuve en Londres.



 Pd.: próximamente post sobre mi viaje a... ¡¡NUEVA YORK!!

jueves, 5 de abril de 2012

LONDRES



Apenas dos meses después de mi visita a la capital francesa puse rumbo a la capital británica. Fui con mi hermano, mi cuñada y algunos parientes suyos entre otros... El viaje lo hice del 8 al 11 de noviembre de 2011. Algo menos de 3 días en una de las ciudades más importantes del mundo.

La salida fue del aeropuerto aeropuerto Francisco Sá Carneiro de Oporto con llegada a Stansted a las 11:40 (106,80 € total ida y vuelta). El avión fue superpuntual y de hecho al llegar sonó por los los altavoces del aparato algo así como el "séptimo de caballería", creo que en señal de que el avión aterrizó incluso antes de la hora prevista. Tras pasar por el control un furgón-taxi nos esperaba para llevarnos a nuestros hoteles. Lo único que puede pensar tras más de una hora viendo edificios es que Londres es GIGANTESCO. Una ciudad inmensa. La primera noche la tuve que dormir en un hotel a menos de 400 metros del Comwell Crown que era donde se alojaba el grupo pues no conseguí habitación allí hasta el día siguiente. Ambos hoteles quedaban muy cerca del Hyde Park.

- El día de nuestra llegada nos fuimos al mercadillo de Portobello en Notting Hill. Un mercado callejero de antigüedades. Luego nos dirigimos a la zona de Picadilly, que tiene un gran ambiente y con grandes letreros luminosos al estilo de Times Square.
Uno de los lugares que nos entretuvo fue la tienda de Hamleys Toy, una de las jugueterías más famosas y grandes del mundo. 
Después de cenar algo por esa zona nos dirigimos a Covent Garden (y su popular Mercado) y luego ya regresamos al hotel.



Toys


- El segundo día nos dirigimos a la estación de Westminster... justo a los pies del Big Ben. Allí nos recreamos haciendo fotos tanto al famoso reloj como al resto de la sede del parlamento británico y al London Eye (la famosa noria de Londres). Después de las fotos de rigor nos dirigimos a la Abadía de Westminster que a mi me recordó un poco a la Catedral de Notre Dame de París... por las dos torres digo. Vimos el Palacio de Buckingham, St. James... ¡y a Camilla Parker que llegaba en coche!. Fotos de rigor con el soldado que vigilaba la entrada a la residencia del príncipe, no importa que os pongáis a su lado pero ¡no le toquéis!. Avisados quedáis :)  Por cierto, hay muchos de estos soldados patrullando con su inigualable estilo diversos edificios importantes.

Buckingham Palace
El Parlamento
London Eye
Big Ben


Más tarde nos dirigimos a la Torre de Londres, una de las principales atracciones turísticas de la capital inglesa. Es un complejo compuesto por una fortaleza, un palacio, mazmorras, capillas, museos... las Joyas de la Corona. Te echas un buen rato visitando la Torre de Londres pero a mi lo que más me gustó es el cercano Bridge Tower (Puente de la Torre) el cuál cruzamos andando e incluso tuvimos la oportunidad de ver como se abría para que pasara un barco. Precioso el puente. Terminamos cenando en la zona de Earl's Court antes de regresar al hotel que nos quedaba cerca. Volvimos caminando.

30 St Mary Axe (Swiss Re)


Bridge Tower... me encanta

- El día 10 de noviembre, segundo día completo, visitamos el Palacio de Kesington donde vivió la princesa Diana y allí pudimos ver vestidos suyos, habitaciones de los antiguos reyes, etc... también disfrutamos de un paseo por el impresionante Hyde Park.
El siguiente punto del día fue Oxford Street, una de las calles más populosas de la ciudad, llena de grandes almacenes. 
Después de comer nos dirigimos al Museo Británico. Uno de los mejores del mundo: arqueología, historia, arte... muy recomendable.
Terminamos el día en los impresionantes almacenes Harrods. Son como El Corte Inglés pero más grandes. Mucho más grandes. Pero mucho mucho. Me decía mi hermano "vete a mirar donde se han metido esas"... me metí en una sala y adiós muy buenas hasta más de media hora después. Cada sala tiene varias salidas que dan a otras salas, todas enormes... uf. Para perderse. En los almacenes pudimos contemplar una especie de "memorian" en honor de Lady Di y Dody Al-Fayed (el hijo del dueño de los Harrods).


Harrods iluminado


- El último día en Londres no nos íbamos hasta las 18:30 así que aprovechamos para visitar los museos de Historia Natural y de Ciencias que están pegados y cercanos al hotel donde nos alojábamos. 


Me llamó la atención:

- Nadie fumaba dentro de los bares ni restaurantes... es algo que me sorprendió mucho. Un par de años más tarde llegó la (bendita) Ley Antitabaco a España.
- Los cochazos que se veían... y que muchos eran descapotables pese al frío y a la lluvia que hacía.
- La gente tomando algo en las terrazas...¡lloviendo! (por cierto, nos llovió practicamente los tres días).
- Muchas Converse All Star... nada apropiadas para la lluvia creo.
- Londres no parece una gran ciudad en el tema de arquitectura. Es verdad que hay algunos rascacielos en la zona de negocios y que están construyendo más. Pero los barrios tienen muchísimas construcciones de apenas un par de alturas, incluso en el centro.
- La extensión de la ciudad es para flipar. Muy pero que muy grande. 
- En Londres en Noviembre anochece pronto... pero prontísimo ¡eh!. Vale que es Noviembre pero es que a las 3 de la tarde empieza a anochecer y a las 4 es como aquí a las 00:00.


Lo que más me gustó:

- La zona pegada al río Támesis y el própio Río (ays Madrid ¡quien te diera un Manzanares como el Támesis!). Creo que es la parte más moderna de la ciudad.
- El Bridge Tower. Un puente precioso. De noche, iluminado, aún más.
- El Parlamento Británico con su Big Ben. Incomparable.
- Los parques. Grandes y bien cuidados.
- Harrods... para perderse. Literalmente.
- Los museos. Fantásticos, tanto las colecciones (¡cuánto robaron estos ingleses!... sin ofender) como por los edificios en si. Como español, comparo el museo de ciencias de Londres con el de Madrid y me deprimo. Hablo del edifico en si ¡eh!. Nadie puede discutir la grandísima colección de nuestro Museo Nacional de Ciencias.
- Faltaba un mes para navidad pero la iluminación ya cubría las principales zonas. Muy bonito.
- El Metro. Viejo, sucio... pero es intuitivo, rápido ¡y  llega a todas partes!

Lo que no me gustó:

- La suciedad. En las zonas más "turísticas" quizás no se notaba tanto pero en "nuestro" barrio había basura a todas horas del día. No tienen servicio de recogida diaria nocturna como en España. Pasan cuando les cuadra o que se yo. Durante los 3 días de nuestra estancia pudimos ver la misma basura a las puertas de nuestro hotel. Otro ejemplo de la suciedad que me transmitió Londres es que había hojas de los árboles "insertadas" en la carretera. Como si hubiesen caído, nadie las hubiese barrido nunca y allí quedaron "fosilizadas". Adjunto una foto que lo demuestra.

¿No hay barrenderos en Londres?
- La ausencia de papeleras... un punto que tiene un poco que ver con el anterior. Dicen que las quitaron por el miedo a que un terrorista pueda usarlas para dejar en ellas una bomba... vale, me parece muy bien pero ¿qué hago con la botella de agua cuando la acabo? ¿y con el cleenex? ¿y con el chicle?. Las únicas papeleras que vi fueron en los parques. En el resto de la ciudad ¡ni una!. Inaudito.
- Los hoteles son horribles. Vale que fuimos a lo barato y eran 2 estrellas pero vamos, en España los dos estrellas son otra cosa. Aquello no merece el título de "hotel".
- El tráfico es caótico. Cierto que esto es común a todas las grandes ciudades pero es que en Londres se ve agravado aún más porque apenas hay grandes avenidas (yo al menos apenas la vi) y esos famosos buses de 2 plantas que quedan muy bien de cara al turismo pero que se ven a patadas y ralentizan mucho la marcha.



Conclusión:

Londres es una de las ciudades más grandes, pobladas e importantes de Europa y de todo el mundo. Viajar a ella desde España es barato aunque allí podemos gastar lo que queramos. Londres porque es una ciudad con muchos atractivos, muy bonita para visitar... y practicar el inglés. Recomiendo eso si, que no vayáis a hoteles de 2 estrellas, estas me fueron suficientes en París pero en Londres no. Peores los hoteles de la capital inglesa que el de París sin duda. En mi opinión las virtudes de la ciudad pesan sobre sus defectos, sin duda Londres merece la pena.






miércoles, 28 de marzo de 2012

Leído... Independence Day

Es la novelización de la película del mismo título. De Roland Emmerich, Dean Devlin y Stephen Molstad. Es prácticamente igual que la película pero añade el hecho de que podemos ver como piensan los personajes y conocer algo más de su pasado, especialmente de Russel Casse (el que se convierte en salvador de la humanidad). Si te gustó la peli, como a mi, te gustará el libro. Ciencia ficción para entretener sin más pretensiones.

jueves, 22 de marzo de 2012

Leído: Eterna

El último libro de la llamada "Trilogía de la oscuridad" de Guillermo del Toro y Chuck Hogan y que consta, además de este libro, de "Nocturna" y "Oscuridad".
Muy entretenido. Quizás el más me ha gustado de lo tres. Con un final... bueno, no se como definirlo pero me ha gustado en general.

domingo, 18 de marzo de 2012

PARIS... OH, LÁ LÁ!

Tuve la suerte de visitar París hace cuatro años. Durante mi estancia en la capital francesa escribía al llegar al hotel por las noches mi día a día para un blog de viajes por lo que tengo muy fresco todo lo que hice. Paso a (casi) copiar lo que relaté entonces:

El viaje lo hicimos del 12 al 16 de septiembre de 2008. Mi novia y yo tomamos un vuelo desde el bonito aeropuerto de Oporto (nos salía sensiblemente más barato que desde Galicia) con EasyJet por 314 € los dos incluida la facturación de las maletas + 62 € de parking en el aeropuerto. Era la opción más barata de todas.

Habíamos reservado una habitación en el Hotel Atlantique, en el barrio de Montparnasse. Un dos estrellas (cosas del presupuesto jeje) con todo lo que eso significa en París. La habitación era cutre y el baño no digamos pero al menos lo tenía, baño completo con ducha (no muy grande y de no muy buen acceso pero bueno). Teníamos tele, secador, aire acondicionado (no lo necesitamos) y WIFI, la cama un poco blanda...  Las vistas eran a un patio de luces feo... los desayunos, sin ser extraordinarios eran más que aceptables: Tenían una máquina con distintos tipos de cafés, chocolate, zumo de naranja o de frutas, croissants (los típicos que se encuentran en cualquier super) y baguettes pequeñas. Mermeladas y mantequilla. Nada de fiambres ni tortillas ni... ¿pero acaso desayuno eso en mi casa? :)
En definitiva, el hotel no era una maravilla que digamos pero los empleados eran amables, estaba en una zona muy tranquila, con el metro a 2 minutos andando y para dormir llegaba bien :) No me importaría repetir si vuelvo a París.

Llegamos al CDG a las 17:30 (sólo 10 min. de retraso) pero entre que se espera la maleta, se hace cola para comprar el billete del RER (casi nos arrepentimos pues ni lo tuvimos que meter en ningún lado ni nadie nos lo pidió y allá se fueron casi 17 € entre los 2)... total que eran entre las 19:40 y 20:00 cuando salimos del hotel. Primero fuimos ver la estatua de la libertad (la hermana pequeña de la de Nueva York a la cual "mira" directamente) desde allí fuimos caminando al lado del río hasta la Torre Eiffel. Francia presidía la Unión Europea por aquel entonces y la Torre lucía las estrellas de la Unión y estaba iluminada de azul (normalmente lo está de amarillo). Tengo que decir que es un monumento ESPECTACULAR, así, con mayúsculas. Precioso. Nos fuimos a cenar a una brasería cercana y después hicimos el crucero por el Sena antes de volver al hotel. El crucero merece mucho la pena aunque había unos alemanes adolescentes maleducados que no paraban de chillar, levantarse... pero fue bonito y tenía gracia ver a los parisinos saludándonos desde los puentes y desde la orilla. Había otra zona en la que había gente bailando a las orillas por el barrio latino... curioso.


Así de hermosa lucía la Torre Eiffel

El segundo día de nuestra estancia nos dirigimos temprano a Montmartre. Cojimos el metro hasta Pigalle, visitamos el Mouling Rouge (por fuera) y comprobamos que los rumores eran ciertos: es una zona erótico festiva jejeje. Luego callejeamos un poco hasta llegar al Sacre Coeur. Una preciosa basílica situada en una parte elevada de la ciudad que permiten unas vistas excelentes de la misma.

El famoso Mouline Rouge
Sacre Coeur














Más tarde bajamos, esquivando a los numerosos vende-pulseras que hay a los pies del Sacre hasta la Madeleine, una bonita iglesia que no lo parece... más bien me recordó, y mucho, al Partenón de Atenas. La visitamos por dentro (entrada gratis jeje). Luego subimos caminando hasta la Ópera y la vimos por fuera. La verdad es que ese día nos metimos una pateada de cuidado porque luego bajamos hasta el Louvre donde paseamos y estuvimos entrando en las tiendas de souvernis de alrededor... cosas de mi novia, y es que las chicas con las tiendas son/sois como los perros con las esquinas, se paran/os paráis en todas aunque sólo sea para olfatear :)


No es el Partenón... es la Madeleine :)








Ópera Garnier... nos quedó verla por dentro













Después del Louvre atravesamos el bonito Jardín de las Tullerías, no sin antes relajarnos sentados en unas de las múltiples sillas que ponen alrededor de las fuentes (o mini-lagos, llamadlos como queráis). Después llegamos a la Plaza de la Concorde. Allí había un hotel 5 estrellas con un montón de cochazos aparcados enfrente y allí estaba en sesión de fotos... ¡Adriana Lima!. Tan espectacular como la Torre Eiffel jejeje.



Fuente en las Tullerías con sillas alrededor
Obelisco de Luxor en la Plaza de la Concordia














Comimos cerca de allí. Yo comí un zanco de pato con patatas con ajo que estaba muy rico y mi novia salchichas con no se que, también muy ricas pero vamos que los platos no eran para reventar a nadie y 43 € pero es que el café que pedí cerrando la comida eran ya 4,50.
Repuestas las fuerzas subimos por los campos Elíseos y de verdad... está avenida es IM-PRESIONANTE y un ambiente increíble. Cuando llegamos a la altura del Lido (como el Mouline Rouge pero menos famoso) mi novia me comenta que quiere visitar la zona de las tiendas caras, Loewe, Dior, etc... Total que miré en el mapa y vi que teníamos que volver casi al principio.. pues pateada para atrás y luego otra vez para "alante" (como los de Alicante jeje) hasta el Arco del Triunfo. Acceso subterráneo (no me extraña, a ver quien tiene h..... de cruzar allí) y que decir del monumento... increíble... unas vistas espectaculares. En serio si venís a París no os lo perdáis. Merece y mucho la pena subir hasta arriba y ver como confluyen las avenidas donde tu estás. Es una pasada.





Vistas desde el Arco del Triunfo... al fondo La Défense



Luego bajamos andando hasta el puente del Alma donde vimos una especie de "memorial" en honor a Diana (se mató en el túnel que pasa por debajo) en la Llama de la libertad que preside el puente.

En la "Flamme de la Liberté" la gente rinde tributo a Diana de Gales. Debajo, en el túnel, se mató
  
Después pateada hasta la Torre Eiffel. Mi novia que venía impresionada del Arco del triunfo (tiene mucho vértigo la pobre) se negó a ponerse a la cola pero prometió que el último día subiría. Así que nos quedamos tirados en los Champs del Mars (Campos de Marte) en el césped viendo la torre y como se iba iluminando según oscurecía. Repito, el monumento es increíble, impresionante... sobre todo de noche, iluminado.
Terminamos la noche cenando en el restaurante de la torre Montparnasse (el edificio más alto de la ciudad). El restaurante es precioso, con unas vistas sensacionales. La comida no estaba nada mal, la carne tenía muy buena pinta pero me decidí con un menú con pescado, pez espada (emperador como me recordó el camarero en perfecto español) y estaba rico aunque para mi gusto se pasaron con las especias. La bruta de mi novia se comió una lasaña pese a que le empezaba a doler la barriga. Por lo demás todo muy bien y las vistas de la ciudad con la Eiffel al fondo iluminada... 60€ en total que bien merecieron la pena.



En nuestro tercer día (segundo completo) fuimos a la Ille de la Cite donde, después de echar un vistazo a algunas librerías de libros antiguos al lado del Sena, visitamos la Saint Chapele (espectaculares vidrieras) y la famosa catedral de Notre Dame (cripta y torres, es casi una obligación hacer una foto a alguna gárgola con la ciudad de fondo). Luego hemos paseado por el Barrio Latino hasta el Pantheon donde están enterrados franceses ilustres como Voltaire, Victor Hugo, Alejandro Dumas (el que escribió "Los tres mosqueteros")  o Marie Curie por citar unos pocos...


Gárgola de Notre Dame con la Eiffel al fondo
El Pantheon











Seguimos paseando por las afueras de la Universidad de la Sorbona y luego nos dirigimos a la plaza de la Bastilla. Fuimos caminando todo por la Antoine y la Rivoli hasta el Hotel de Villé... el espectacular ayuntamiento de la ciudad. Luego nos detuvimos a descansar y hacer unas fotos a la orilla del Sena antes de regresar al hotel para luego salir a pasear un ratito por "nuestro" barrio de Montparnasse.




El Ayuntamiento de París
La Columna de Julio en la Bastilla
Río Sena













El último día nos dirigimos al Museo del Louvre a primera hora. Llegamos sobre las 9 o 9:15 a la estación de metro Palais Royal – Musée du Louvre que desemboca directamente debajo del Museo. Pudimos comprobar que la línea 1 tiene los trenes y las estaciones más modernas.
Cuando llegamos comenzaba ya a haber ambientillo y usamos nuestra Museum Pass para pasar. Para la gente que no sepa como es el Louvre diré que es ENORME. Se divide en 3 galerías (Richelie, Denon y Sully) conectadas entre si y cada una tiene 4 plantas (entresuelo, planta baja, planta 1 y planta 2). Bueno pues ahí estuvimos hasta las 13:30 y vimos más o menos lo que pudimos. Acabamos agotados y eso que contínuamente nos sentábamos a descansar. La Gioconda no es ni mucho menos el cuadro más espectacular del Museo pero si es cierto que es el más famoso. Está acristalado, con guardias custodiándolo y numerosos carteles informando de su ubicación.
Algo que me sorprendió un poco es que la gente hacía fotos, con flash incluido, sin ningún tipo de restricción por parte de los vigilantes. A la Mona Lisa la gente la fotografía y la grababa sin ningún tipo de problema también. Recuerdo que en Madrid, en el Prado, ni de coña te dejaban usar el flash, aquí como digo, nadie llamaba la atención de la gente por usarlo.
Estábamos tan cansados que decidimos comer en el propio museo. Era un Self Service de esos. Mi novia tomó sólo una sopa de zanahoria y un trozo de tarta de chocolate y agua. Yo tomé una porción de pizza, una especie de ensalada de bacalao (una porción de poco más de pincho de bar) y una cerveza. Total más de 26 € pero es que sólo la porción de pizza costaba más de 7 (¡¡sólo una porción!!). La comida eso si no estaba mal. No tengo queja ninguna de la comida parisina.


La pirámide invertida


Esta pirámide de Cristal preside el Museo




La famosa Gioconda (Mona Lisa)


Luego fuimos paseando hasta los Inválides (atravesando el precioso puente de Alejandro III) y visitamos la tumba de Napoleón. 

El ornamentado Puente Alejandro III

Tumba de Napoleón Bonaparte


Luego nos dirigimos a la Torre Eiffel. Siempre tuve claro que quería subir al último piso pero la verdad es que estaba un poco nervioso por los comentarios que se leen a veces respecto al vértigo en los ascensores. Mi novia de hecho tiene mucho respeto al tema y subió sólo al segundo por las escaleras.
Aquel lunes, entre las 4 y media y 5 de la tarde no había mucha cola. Bueno haber la había pero nada de horas de espera. Quizás fueron 20 minutos. El ascensor que nos llevó al segundo piso es bastante amplio (relativamente) yo iba en el medio y no sentí miedo en ningún momento. En el 2ª piso no me paré y fui directamente a la cola para subir al tercero (se va en ascensores diferentes), ahí estaría otros 15 minutos más o menos. Estos ascensores son un poco más pequeños, había menos gente, la verdad es que íbamos bastante desahogados y ahí, llegando casi a la cumbre, si tuve en un momento un poco de "cague" jeje, los ascensores llevan puertas de cristal, a mi me tocó al lado de una y no pude evitar pensar que pasaría si la puerta se abriera... pero bueno fueron sólo unos segundos y tampoco es para tanto.

En fin, tengo que decir que merece mucho la pena subir a lo más alto de la Eiffel. Las vistas son IN-CREIBLES, IM-PRESIONANTES. Es espectacular de verdad, hay que verlo. También hay que decir que el piso está dividido en dos niveles, el primero es como un edificio, una zona con cristales a modo de mirador y ya, el segundo es una zona enrejada hasta arriba. Las rejas son bastante amplias como para sacar las manos y las cámaras de fotos y quien sabe si la cabeza por lo que no impiden una perfecta visión del espectáculo Sonriente
Luego bajé hasta el segundo piso donde me reuní con mi novia (por cierto en el 3º no tenía cobertura en el móvil) y seguimos disfrutando de las vistas antes de bajar... por las escaleras.



La Torre desde abajo

¡Qué fotaza!


Champs de Mars desde la Eiffel

A la vista Les Invalides

París atravesado por el Sena

Zona de Trocadero

Luego hemos vuelto a nuestro barrio y buscamos con ahínco una tienda de souvenirs pero todo cierra sobre las 7:30 pm (salvo zonas turísticas).


El último día, el 16, ara ir del hotel al aerpuerto nos dirigimos a la estación de Montparnasse que nos quedaba cerca del hotel. Luego cojimos la línea 6 y en Defent Rocheau hicimos el transbordo para cojer el RER. En primer lugar debo decir que las máquinas de tickets sólo aceptan monedas o tarjeta.  Yo no llevaba monedas y no se porqué no me aceptaba la tarjeta. Así que pasamos con dos billetes de metro normales. No hay revisores ni nada (al menos no los vimos) por lo que pienso que pagar 8,50 € por desplazarse del/hacia CDG aparte de caro es tontería.
También me gustaría comentar que hay que fijarse bien cuando se está en la vía pues a la misma llegan dos trenes diferentes. El RER B5 va a los suburbios y el B3 es el que va al aeropuerto. Hay que fijarse en los indicadores electrónicos que cuelgan del techo que te indican cual es el que está a punto de pasar y cuando va a llegar al otro

Recomendaciones:

-Museum Pass... la usamos para el Arco del Triunfo, Notre Dame, Louvre, Invalides, Pantheon... y no recuerdo si algo más (no valía para la Torre). Se vende para 1, 3 o 5 días. Hay que poner la fecha a boli la primera vez que se usa. Si se pone con un boli replay (de los que dejan borrar) se borra y se pone otra fecha al día siguiente. Sólo nos la sellaron en Les Invalides pero sello no ponía fecha ni nada. Hicimos la trampa porque la de los 5 días era bastante más cara y la de los 3 no nos llegaba.

- Pasear desde el Louvre, pasando por el Jardín de las Tullerías, Plaza de la Concordia, Campos Elíseos hasta el Arco del Triunfo y rematar subiendo a este monumento para recrearse con las vistas... no tiene precio.

- Tumbarse en los Champs de Mars cerca de la noche y esperar que iluminen la torre... ¡mágico!

- Cada hora la Torre Eiffel "parpadea" gracias a miles de flashes durante 5 minutos. Precioso.

- Sacar una foto de la Torre Eiffel desde Trocadero... nosotros no lo hicimos porque no lo sabíamos. Al parecer tiene las mejores vistas el monumento.

- Un crucero por el Sena es muy recomendable.

- Si se va en plan romántico hay que cenar en la Torre Eiffel o en uno de los cruceros o en la torre Montparnasse (esta fue nuestra elección).

- Cuidado al cruzar la calle en París. Los semáforos franceses (¿o sólo los de su capital?) no son como los españoles. Allí cambian de un momento para otro sin parpadear, sin avisar del cambio inminente y además duran muy poco para los peatones. Muchas veces apenas da tiempo a cruzar una calle por estrecha que sea, no se como harán las personas mayores, en fin...

- Tres días y medio (o y cuarto más bien) dan para mucho en París como he demostrado... aún así eché en falta uno o dos días más para acercarme al Palacio de Versalles y para el barrio de La Défense  que es el distrito financiero de la ciudad y tiene los edificios más modernos y altos.

Curiosidad: las iglesias parisinas (no se si todas pero si las que yo he visto) la gente se sienta en sillas individuales en lugar de los típicos bancos que vemos en las iglesias españolas (en las de Orense por lo menos)

La anécdota: yo pidiéndole al empleado del hotel una "manzanillé" para mi "novié" pues le dolía la "barrigué" :D

Conclusión: No me extraña que París sea siempre una de las ciudades más nombradas cuando se habla de "la ciudad más bonita del mundo". Sin duda  es preciosa. Sus cruceros por el Sena, sus reconocidas avenidas, monumentos y museos, su bonita arquitectura... además me pareció una ciudad muy limpia.
No hay duda de que París es una de las ciudades más importantes del mundo. Imprescindible para cualquier viajero.

martes, 13 de marzo de 2012

LEÍDO... TRILOGÍA MAYA

"El Testamento Maya", "La resurrección maya", "Apocalipsis maya: La era del miedo"... de Steve Alten.

Estos tres libros me los he leído en estos tres primeros meses de 2012. Conforman la llamada Trilogía Maya. La verdad es que no me han encantado. Decidí que serían los primeros libros que leería este año porque están basados en la supuesta profecía maya sobre el 21 de diciembre. Esperaba ciencia ficción si, fantasía también... pero creo que Steve Alten (que por otra parte me gusta bastante) hizo una historia demasiado fantasma. Vamos, esperaba un libro que me hiciera pensar "joe, y si ocurre de verdad..." pero una vez leídos sólo puedo decir "venga ya!". Vamos, ni de coña va a ocurrir lo del libro.

No están mal para pasar el rato pero en algún momento se vuelven un poco pesados. Lo mejor, el inicio, la mitad vamos, del primero (El Testamento Maya).

Veremos que tal Eterna... el libro que cierra la trilogía de la oscuridad de Guillermo del Toro y Chuck Hogan.

sábado, 10 de marzo de 2012

BARCELONA

Lo prometido es deuda. Voy a contar mi experiencia en la Ciudad Condal, el cuarto destino de mi vida... sin contar los viajes con mis padres, jeje.
Fui a Barcelona del 9 al 12 de Noviembre de 2007. Fue un viaje de poco más de fin de semana prácticamente pues el 9, viernes, nuestro avión salía de Vigo a las 22:45 horas y el regreso estaba programado para las 20:45h del lunes. El vuelo, tanto el de ida como el de vuelta, fue con Click Air. Satisfactorio.

La noche de nuestra llegada al aeropuerto de El Prat nos vinieron a recoger al aeropuerto un amigo de los padres de mi novia que viven allí... bueno, más bien en Castellbisbal. Un pequeño y bonito pueblo cercano a Barcelona (menos de 30 km.) y al que fuimos la segunda noche para cenar con estos amigos en su casa.

El alojamiento que había pillado por internet era el Hotel Glories. Un correctísimo 3 estrellas cerca de la plaza de su mismo nombre (Glories). Vamos, al lado de la famosa diagonal, la Torre Agbar y lo más importane... una boca de metro :)

El viaje fue hace casi ya 5 años y no recuerdo exactamente que hicimos o donde estuvimos a cada momento pero si recuerdo más o menos lo que más me gustó. Paso a resumirlo:

- El Paseo de Gracia: una de las principales avenidas de la ciudad y de las más famosas de España. Amplia, bonita... y llena de tiendas de lujo. En esta calle pudimos contemplar, sólo por fuera, conocidos edificios como la Casa Batló y la Casa Milá (La Pedrera), ambos de Gaudí o la Casa Atmetller.



Casa Batló








Casa Milá (La Pedrera)




 - Sagrada Familia: que decir de esta maravilla aún en construcción. Seguramente el monumento más famoso de la ciudad y obra maestra (e inconclusa) de Gaudí. Las colas para entrar son grandes y aunque se puede subir a una de las torres (hablan muy bien de sus vistas) no teníamos tiempo para ello. Otra vez será. Aquí van dos fotos:






- Plaza de Cataluña: muy bonita. Por aquí bajamos al siguiente punto...

- Las Ramblas... sensacional ambiente. Muy divertidos los mimos.


- Parque de la Ciutadella: estupendo parque. Aprovechamos para alquilar un bote en el lago y dar una vueltecita.

- La Catedral de Barcelona (Sta. Eulalia): situada en el barrio gótico y de ese mismo estilo. Muy bonita pero entrar nos costó 5 euros a cada uno. 

Detalle de una de las torres de la Catedral desde arriba

- Puerto Olímpico: muy bonito, con esos dos rascacielos (Torre Mapfre y hotel Arts) como carta de presentación. Delicioso el arroz con bogavante que comimos allí y muy bien de precio :)

- Parque Güell: uno de los puntos más bonitos de la ciudad. Allí visitamos la Casa Museo Gaudí (donde vivió el arquitecto unos años). Eso si, el parque queda en la parte norte de la ciudad, alejado del mar. Desde la última boca de metro aun hay que andar bastante... ¡y vaya subidita!. Menos mal que al final hay escaleras mecánicas y todo que sino...

Parque Güell


Barcelona desde el Parque Güell


- Monumento a Colón: al parecer se podía subir arriba... no lo hicimos.

- Montjuic: entramos por la Plaza de España y allí entramos a Montjuic, el imponente Museo Nacional de Arte de Cataluña, el estadio Olímpico (donde estaba jugando a esa hora el Español), el Palau Sant Jordi, la Torre de Telecomunicaciones... fue una buena pateada pero nos gustó mucho.

- Port Vell, donde visitamos el Aquarium de Barcelona (muy interesante y bonito sobre todo si, como a mi, te gustan los animales), Barceloneta, etc.... allí comimos, muy bien por cierto, en un bonito restaurante en el que coincidimos con Márquez, futbolista mexicano del Barça por aquel entonces. A mi, que soy del Madrid, casi se me indigesta el rape, jejeje.

- Torre Agbar: parecidísima a la Torre Swiss Re de Londres. De noche, iluminada, está preciosa. Ahí va una foto aunque de poca calidad... sorry.



La Agbar desde cerca de nuestro hotel


- Comprar lotería de navidad en la famosa administración de El Gato Negro. Dinero tirado a la basura. Sin más.



Lo que me gustó menos... 2 cosas:
- El metro. Una vez no teníamos cambio para comprar el pase y la máquina no aceptaba billetes. No había ningún cajero cerca así que nos tuvimos que colar en los tornos a recomendación de un chico que estaba por allí... para volver a salir cuando nos dimos cuenta de que ese no era el tren que queríamos coger. En el metro de Madrid no tuve ningún problema. El de Barcelona me pareció más lioso.
- Otra cosa que no me gustó es que es una ciudad cara tanto a nivel de comer (menos cuando nos invitaron en el Puerto Olímpico jeje) como de visitar monumentos, etc...
Por cierto, desde aquí quiero agradecer a los catalanes ese fantástico invento culinario llamado Pan Tumaca (o como se diga en catalán). ¡Qué bien lo hacen los jodios! no menos rico estuvo el pan con alioli... 

Recomendable: todo lo que comento en el blog me gustó y lo recomiendo pero sobre todo el Parque Güell y sus vistas sobre la ciudad.

La anécdota: recuerdo dos anécdotas:
-yo pidiendo un corto de cerveza cerca del Parque Güell y el camarero preguntándome "¿qué es eso?". Al final tuve que pedir una caña. Para el que no lo sepa, nosotros los orensanos (y creo que en el resto de Galicia), llamamos "corto" a la cerveza de grifo que se sirve en un vaso más pequeño que la caña (aproximadamente la mitad). Yo pensé que "corto" era conocido a nivel nacional... me equivoqué :)
- Yo viendo al Real Madrid en una cafetería. No recuerdo que partido era pero si se que ganamos (soy madridista como ya he dicho) remontando y mi novia pidiéndome que por favor no gritase los goles del Madrid por si acaso :) no pasaba nada, no era el único madridista del bar :D

Conclusión: Barcelona es una ciudad de grandes avenidas, con bonitos parques, con mar a un lado, montaña al otro, muchos turistas, Gaudí...en mi opinión es una ciudad preciosa de nivel internacional sin duda.